Fecha: martes, 1 de marzo de 2016 [ 0 ] comentarios Temática:

Caso soquito: Los imputados le echan el muerto a los técnicos municipales.

Marcial Morales, Rafa Páez e Iván Cerdeña

El juicio se celebró los pasados días 16 y 17 de febrero y se encuentran imputados Marcial Morales, exalcalde de Puerto del Rosario y actual presidente del Cabildo Insular; Rafael Páez, exconcejal de Contratación y hoy consejero de Economía y Hacienda; e Iván Cerdeña, encargado de Festejos del Ayuntamiento.

Imputados por los delitos de prevaricación, malversación, tráfico de influencias y contra la Seguridad Social.

- Junio de 2014: La empresa DRAGO PRODUCCIONES S.L. denunció al entonces alcalde y los dos concejales del Ayuntamiento de Puerto del Rosario en mayo de 2015 ante la Fiscalía por la resolución del contrato de montaje de la carpa de las fiestas adjudicado por cuatro años en junio de 2014 por un valor de unos 150.000 euros repartidos en anualidades de 10.500 euros, por las que depositaron una fianza de 7.500 euros.

- Julio de 2014: Apenas 24 horas después de la firma del contrato con el Ayuntamiento de Puerto del Rosario, la empresa montó la carpa donde se celebraron varios eventos.

- Diciembre de 2014: Cinco meses más tarde de montar la carpa, la Concejalía de Contratación le anuncia la rescisión del contrato «por una causa imputable al contratista» y en base al informe emitido por un ingeniero solicitado por el propio Ayuntamiento.

La empresa les reclama 191.832 euros por daños y perjuicios.

La empresa DRAGO PRODUCCIONES reclama 191.832 euros por daños y perjuicios derivados de la resolución del contrato, remitiéndola al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Puerto del Rosario.

Los imputados se escudan en un informe técnico.

Marcial Morales se escuda en un informe técnico que afirma que el contrato de la carpa «no se esta cumpliendo». Ante ello, el Ayuntamiento procura garantizar el mejor precio para poder celebrar un Carnaval «frío bajo el soco». Frío bajo el soco.

MÁS INFORMACIÓN: http://fuerteventuralimpia.blogspot.com
Asparagus Pastorianus 

Fuerteventura Limpia ha publicado en los últimos meses datos acerca de los cargos públicos electos de Podemos en la isla majorera que cuestionan directamente a los nuevos abanderados de la moralidad política, a la antiélite del «cambio», presentándolos como personas normales y corrientes que tienen historias tan poco edificantes como pueden ser las de la gente común, dejando en evidencia que no son precisamente dechados de virtudes y probablemente carecen de autoridad moral para dar lecciones a los partidos, militantes y ciudadanos convencionales, sentenciados y fusilados por la ametralladora verbal de Pablo Iglesias. A fin de cuentas, reflexionan los blogueros majoreros, estos tipos hacen lo mismo que se habían comprometido a cambiar, lo cual es una ofensa a la buena fe de quienes les votaron. Esto es, en pocas palabras, lo que viene a afirmar, con datos, Fuerteventura Limpia sobre Podemos en la isla majorera. 

En su última reflexión, el blog crítico expresa, para absoluta satisfacción de miles que pensamos lo mismo, un hecho incontrovertible: las caras visibles de Podemos en Fuerteventura, que han sido aupadas a cargos representativos para gestionar por soberanía delegada los intereses públicos, son una partida de godos. Quiero emplear bien el lenguaje apropiado para que a nadie le quepa duda. Es evidente que un grupete reducido y cerrado de godos a los que no conoce ni El Tato, han resultado elegidos en las candidaturas de Podemos en Fuerteventura y han entrado a ostentar puestos de responsabilidad pública institucional en la oposición en el Parlamento, el Cabildo y los Ayuntamientos de la isla. Es un caso que se parece bastante a lo ocurrido en Lanzarote, pero de todas formas yo diría que es único en las islas y en la historia del régimen del 78 en el archipiélago. Y digo más: si Fuerteventura Limpia lo ha puesto de manifiesto, probablemente no ha sido por ensañamiento, ni mucho menos por xenofobia, válgame dios, sino porque lo que ha pasado se parece, lisa y llanamente, a un escándalo. 

La palabra godo no es canaria, no es un término independentista ni nacionalista canario. El origen y significado de godo es de patente gallega, surgió en Galicia para referirse a los funcionarios de origen mesetario desplazados a las provincias celtas e investidos de una soberbia locuacidad y oprobioso autoritarismo por el Estado centralizado, que venían dándose aires como si fueran más listos que nadie, a ocupar los puestos públicos por la cara en calidad de enterados y aprovechados. Es interesante destacarlo porque los primeros que empezaron a llamar godos a los peninsulares en Canarias fueron otros peninsulares, de origen gallego, que venían a trabajar y ganarse el pan con humildad y esfuerzo, estaban de paso, aunque a veces se quedaban para siempre, eran gente agradecida por la generosidad isleña, de la que se sentían muy cercanos e intentaban corresponder compartiendo la misma equidistancia, sin aspiraciones de pretender gobernar a los canarios en sus asuntos públicos nada más llegar. 

Los gallegos fueron los primeros que aquí llamaron godo a un peninsular. Se asomaron a un barranco y gritaron: «Godoooo», y el eco les devolvió «Godomierdaaaa». Pero en Canarias no los llamábamos así. León y Castillo se refería, poco antes de la I Guerra Mundial al 

«sentido despótico, el desapoderado concepto de superioridad en el carácter peninsular, que trasplantado, y sobre todo, pasado por agua, deja siempre al descubierto el sedimento de los viejos conquistadores […] la opresión espiritual del elemento peninsular sobre nuestra vida social y nuestras costumbres, y cómo las corruptelas tradicionales se hacían sentir en nuestra Administración pública, procurando excluir de toda función burocrática que pudiese parecer fiscalizadora a los hijos del país». 

El significado de este sentimiento no tiene, por lo tanto, como la palabra godo, un origen nacionalista ni independentista, ni xenófobo: es una experiencia vívida que el canario conoce bien desde hace siglos por haber nacido en estas posesiones de ultramar. León y Castillo, el mayor cacique de la época, simplemente intentaba empatizar al final de su vida con una impresión generalizada en la sociedad isleña. 

Aquí a estos inmigrantes peninsulares muertos de hambre, que ávidamente se colocaban a la primera en puestos de responsabilidad y empezaban a pavonearse en los círculos sociales sin pasar antes por el confesionario —hombre, por favor— los canarios los llamábamos «sietemesinos» o «los de 50 kilos», porque no conocían el gofio ni estaban enrazados con isleños. El sietemesino, como su propio peso indica, ni es tajorase, ni puipano, ni bardino. Tampoco puede ser ardilla, lo que es de lamentar, pues va a resultar que Julio Bonis o Martín Paredes son irrepetibles e inimitables, y que el Jet-Foil y La Legión han aportado más a la naturalización y aclimatación del muerto de hambre peninsular, que un partido tan de lo last rien ne va plus como Podemos. En las islas, en Fuerteventura, la inmensa mayoría de los peninsulares no son godos, sino «gallegos» como los llaman en Cuba, aquellos que nos enseñaron el nombrete que inventaron en Galicia para los mismos quinquis. Un amigo mío me los diferenciaba diciendo: «Están los godos, que son malos, y los goods, que son buenos, pero en inglés». 

Ahora que me he quedado a gusto en descargo, después de leer cómo un portavoz de Podemos insultaba a los finos observadores de Fuerteventura Limpia llamándolos, por la cara, «nazionanistas» de una manera un tanto histérica, reveladora más bien de que los combativos blogueros han dado en el clavo y dejan en paños menores al grupo de oventeses, onubenses, burgaleses, murcianos, vascos, madrileños, granadinos y sevillanos que se bajaron del avión, cogieron un taxi en el aeropuerto, sacaron la mano por la ventanilla por Playa Blanca, agarraron al vuelo una bandera de Podemos al pasar por Las Rotondas, y llegaron justo a la hora de empezar el pleno para sentar sus reales posaderas como consejeros del Cabildo, sin pagar la carrera. 

Ahora voy con lo que en realidad quiero dejar claro, por si no lo está. La principal razón de ser de Podemos, según Pablo Iglesias, es la regeneración política, partiendo de su opuesto, que es la degradación política del régimen del 78. Pero ¿en qué polo debemos situar lo ocurrido en Fuerteventura con la organización y los resultados electorales de Podemos? Para los cargos públicos electos de la formación morada en la isla está bastante claro: ha sido un éxito de la regeneración política, impulsada por un descontento generalizado de la sociedad majorera con quienes han regido los destinos insulares en los últimos treinta y cinco años, y por un discurso de cambio radical capaz de conectar con esa amplia percepción de fin de ciclo a raíz de la profunda crisis económica, política e institucional. Es una lectura posible, pero la realidad de qué está pasando con Podemos admite otra conclusión. 

Sede de Podemos La Oliva.

Es fácil de entender que el que hayan acabado disputando la representación institucional en Fuerteventura unos completos desconocidos, recién llegados a la isla, sin raíces en ella, sin conocimiento de la sociedad insular, de su idiosincrasia y problemas, por el mero hecho de auparse como linces a una marca gestada en una cadena de televisión, es un hecho histórico que no casa con ningún proceso regeneracionista real, protagonizado por la sociedad majorera, sino que es otra expresión de la degeneración política y la severidad de la crisis sistémica en la que nos encontramos. Podemos en Fuerteventura ha obtenido un resultado que se corresponde con una voluntad de castigo y ejemplarización, de venganza en el Corregidor por la injusticia gubernamental y la indolencia del poder ante desgracias y sufrimientos que claman al cielo. Es expresión así mismo del cansancio generalizado ante los mismos rostros de la política insular que se han eternizado en la función pública. La gente está harta de ver siempre a los mismos y quiere que se vayan de una vez por todas, aunque no es tan fácil. A esa ola de cambio se ha sumado con éxito Podemos. 

Pero como marca electoral en la isla ha sido un fraude, ha estado comandada por unos personajes que no han tenido los escrúpulos, la vergüenza ni la decencia de quedarse en segundo plano, como corresponde a unos recién llegados en casa ajena, fuera aquí o en cualquiera de las capitales de provincia de las que han venido, sino que han ido al copo en las listas y en las instituciones, guiados por la llamada de una gran oportunidad de negocio político. La gran marca publicitaria y la bandera del cambio y la regeneración fueron rápidamente lanzadas en Fuerteventura, a manos de un grupo de desaprensivos a los que no les ha votado la gente por ser quienes son, que no se habrían comido un rosco siendo ellos mismos el rostro de las candidaturas, y no Pablo Iglesias y Podemos, los de la tele. Esto es, en resumidas cuentas, lo que ha pasado, una expresión de la misma degradación política y democrática que Podemos denunciaba en la televisión, pero aquí llamada no a cambiar las cosas, sino a contribuir más al desapego de la gente que, habiendo votado el cambio como la prioridad, eligieron casi sin darse cuenta a unos atrevidos, unos listillos desconocidos venidos de no se sabe dónde, y les dieron un cargo institucional que ni lo merecen, ni en sueños se imaginaron la suerte de disfrutarlo. Ha sido coser y cantar. 

Porque una representación democrática digna de tal nombre ha de ser siempre bidireccional: el representante debe ser, a la vez, representativo de la sociedad que le otorga la representación. Si no lo es, el aspirante debería abstenerse éticamente, por esos principios, por esa moralidad pública que se pregona, de ostentar esa posición en la sociedad, pues aunque ocupe el cargo, en realidad nunca podrá representarla. Y esto no tiene nada que ver con el nacionalismo, el independentismo, o la xenofobia: esto es el ABC de la democracia que, en Fuerteventura, Podemos ha defraudado al no atenerse a algo tan evidente como que un representante, para serlo, debe pertenecer a la comunidad que pretende representar, sea por nacimiento o por una dilatada convivencia, pues de lo contrario no es representativo y eso es algo que no se puede improvisar. 

Si los viejos representantes no representan y los nuevos no son representativos, ayúdenme a llorar en este valle de lágrimas. En las próximas Elecciones Generales vamos a ver cuánta gente se ha dado cuenta de esto. No soy muy optimista. Que siga la fiesta. 

(*) Asparagus Pastorianus es colaborador de Fuerteventura Limpia, 
seudónimo tomado de la flora nativa canaria también conocida como esparraguera espinablanca.

Fecha: lunes, 29 de febrero de 2016 [ 6 ] comentarios Temática:

El economista de Podemos llama «nazis» a nacionalistas canarios.

Se defiende así del artículo sobre la nula presencia de majoreros en los puestos clave de Podemos Fuerteventura, un artículo que pretendía simplemente abrir un debate sobre la representatividad política y que ha provocado un aluvión de insultos del españolismo más rancio presente en la formación morada. 

Afirma que los que atacan (?) a Podemos en Fuerteventura son «presuntos progres y supuestos nacionalistas». Todo ello, a su juicio, «con actitudes xenófobas». Para rematar diciendo que «son nazis por su actitud y onanistas porque no pretenden crear nada. Son nazionanistas». ¡Ya el perro se meó en las papas!

El economista y uno de los fundadores del partido Podemos Fuerteventura –nacido en Madrid y residente hace escasos años en la isla– fue condenado por impago de salarios en 2011 por una demanda presentada por un trabajador de la empresa Consultores Canarios de Control de Calidad y Asistencia Técnica S.L.

Sentencia del Juzgado de lo Social nº2 de Santa Cruz de Tenerife

Y la empresa de la que era apoderado Consultores Canarios Control de Calidad y Asistencia Técnica, S.L., con CIF n.º B35478916 fue declarada en concurso de acreedores. Ante la información publicada por Fuerteventura Limpia se defiende diciendo que su condena y posteriores embargos por parte de la Seguridad Social fueron resultado de «la corrupción existente en la isla». Pícamelo menúo...

No es la primera vez que en Podemos en Fuerteventura se defienden insultando. El mes pasado, el portavoz de Podemos nos llamaba pseudo-blog al haber destapado el pacto con el PP y el PPMAJO para ponerse un sueldo de 3.278 euros al mes más dos pagas extra.

Lean las críticas de estos amigos progres nazionanistas:

Tras haber quedado en 4º lugar en las votaciones al Senado en su propio municipio, Coalición Canaria se ha echado en brazos del que no hace mucho calificaba como «el último dictador en las democracias europeas».

Un abogado de Dimas Martín asesoró el ridículo

El patético espectáculo de La Oliva ha puesto de manifiesto muchas cosas, principalmente la desesperación de un cadáver político llamado Claudina Morales por no soltar la poltrona. Para ello han recurrido al abogado de Dimas Martín, para que les asesorara sobre una moción de censura que era a todas luces ilegal. Los censurantes acudieron hasta Lanzarote, para firmar ante notario porque no se fiaban de ningún notario de Fuerteventura.

El informe del Cabildo parece redactado por Fuerteventura Limpia

Así lo publicamos el día 18 de enero de 2016, mucho antes de que los burócratas del Gobierno municipal redactaran ese informe que circula por Internet. Y encima gratis y en abierto para todos los ciudadanos. 

Según el artículo 197 de la LOREG, dado que Pedro Amador forma parte del Partido Progresista Majorero, y aunque le expulsen de militancia, opera la reforma de la L.O. 2/2011 de 28 de enero que afecta a la mayoría necesaria para la moción de censura. Si el PPMAJO quisiese proponer la moción de censura, en lugar de una mayoría absoluta (11 concejales) necesitarían sumar un concejal por cada uno de los concejales del PPMAJO (15 concejales) para poder destituir al Alcalde. La vacante generada tras la inhabilitación de Domingo González puede ser ocupada por un concejal no adscrito, condición que adquiriría Pedro Amador ante su expulsión del PPMAJO pasando al grupo mixto (artículos 23 y siguientes ROF y artículo 20.3 LBRL). Los números no salen.

Coalición Canaria contra el dictador González Arroyo.

Pero retrotraigámonos a julio de 2008: El premio Nobel de Literatura Mario Cabrera advertía en aquel entonces de las consecuencias del pacto que derrocaría a Claudina Morales, entre el PP y el PSOE. Le llamaba «último dictador en las democracias europeas».

La Gaceta de Canarias. Sábado 5 de julio de 2008

Ese «dictador» que ahora va a su mítines, que Mario Cabrera enchufó en el Parque Tecnológico y que ayudará contra viento y marea a darle un sueldo a Claudina Morales al frente del Ayuntamiento de La Oliva. Vergüenza de arrastrados pseudonacionalistas. 


El PSOE de La Oliva prometió, mientras gobernaba con el Marqués, construir 414 Viviendas de Protección Oficial. Llegó incluso a invitar a menores edad del IES La Oliva al pleno en el que se aprobó y a promocionar entre la gente necesitada del municipio esta gran promesa incumplida. 

414 viviendas que no aparecen..

Rosa Fernández (Zamora), Maximino Méndez y Domingo González Arroyo prometieron que la localidad de Corralejo albergaría 414 nuevas viviendas en 2011 a raíz del convenio ratificado entre el Ayuntamiento de La Oliva y la empresa gallega CINUR SL relativo a la promoción de alojamientos protegidos en régimen de alquiler, con el fin de ejecutar 414 viviendas de protección oficial que entrarían en el mercado en régimen de alquiler para las familias con pocos recursos económicos del municipio.

En un gesto de populismo repugnante, del que no dudan en acusar a los demás, invitaron a la sesión plenaria a los alumnos del 4º curso de PDS del IES La Oliva.

Limpien este terreno y mándense a mudar

...50 millones de euros que tampoco 

Las 414 viviendas se iban a construir en el terreno vacío de la imagen superior, en la zona de Corralejo Playa, y, además decían tener asegurada la inversión de 10,5 millones de euros del Gobierno central y unos 6 millones más de la Comunidad Autónoma de Canarias, más 35 millones de la promotora Cinur S.L. 

La promesa incumplida 

Nos escribe por las redes sociales Jennifer R.P., residente en el pueblo de Villaverde: «Recuerdo que hace años me llamaron de servicios sociales del Ayuntamiento, nos sentaron a varias familias y madre solteras, como en mi caso, y nos prometieron que nos iban a dar una vivienda de protección oficial», afirma. 

Sin embargo, «pocos meses después fueron las elecciones y llegó la crisis económica, yo no sé lo que hicieron con aquello pero me había hecho ilusiones», nos escribe. «Los políticos son todos unos mentirosos», sentencia.

MÁS INFORMACIÓN: http://fuerteventuralimpia.blogspot.com


entrevista destacada

Entrevista al SCI de Intersindical Canaria en Fuerteventura.

Javier Fernández Quesada

Javier Fernández Quesada. Asesinado por la Guardia Civil española en La Laguna (1977).