«Mi calle es todo menos peatonal».

Fuerteventura Limpia : sábado, 9 de febrero de 2008 2 opiniones
Habla una vecina de Corralejo. Políticos: callen y escuchen:

Vivo en una calle que se supone es peatonal, en mi casa hay 4 coches, no tenemos garaje. Por supuesto, tenemos que aparcar a unos 500 metros, en un solar donde, probablemente, dentro de poco edifiquen (donde se hacían las fiestas antes). Si, ese, el de Luis Hernández, porque es imposible aparcar en las calles viables cercanas a mi casa; como yo muchos vecinos que no teniendo la suerte de tener garaje tienen que dejar sus coches a merced de robos, golpes de desaprensivos que no te dejan el seguro, etc... Los vecinos que tienen garaje tienen familia que viven, algunos en calles cercanas y otros lejos, pero ninguno tiene tiempo de buscar un aparcamiento cuando vienen de visita traen el coche a la misma puerta.

Si yo entro con el coche, porque voy a descargar algo, tengo la mala suerte de que viene la policía local y me multa. A veces pienso que mis coches tienen sensores que avisan a la policía cuando cometo una infracción, porque a esos vecinos nunca los multan, ni siquiera cuando utilizan la vía publica para lavar los coches. Los míos se lavan en la gasolinera, claro, porque de lo contrario los sensores se activarían rápidamente.

Y ahora vamos a hablar de los camiones de reparto. Una pesadilla. Aquí la circulación de vehículos es incesante, no sólo de turismos sino de infinidad de furgones y camiones que circulan y estacionan a su libre albedrío, impropia situación de una calle peatonal. pero parece que todo nos da igual, empiezan desde las 7 de la mañana, todos con complejo de Alonso. Es una vergüenza que el Ayuntamiento permanezca impasible ante esta situación. Cualquier día va a ocurrir una desgracia y entonces nos lamentaremos.

No queda ni una sola baldosa entera, están todas hechas añicos, ¡claro!, están pensadas para peatones y no para camiones de tres o cuatro mil kilos. La podían haber dejado como estaba, es decir asfaltada. ¿Perros?, No gracias, ¡Qué trabajo!, sacarlo a pasear para que haga caca en la puerta de un vecino, ¡Ay que me ve!, mañana vengo más temprano y así no se entera que fue mi perro el que le dejo tan preciado regalo. ¿Y que me dicen de las bolsas de basura? No tengo ganas de llegar al contenedor, total las dejo aquí encima de estos macetones tan bonitos que ya vendran los trabajadores de limpieza municipal y se las llevan.

Ahora les toca a los bares, ¿Como puede el ayuntamiento dejar que cada vez hayan mas bares sin los respectivos permisos en el parque infantil y calles colindantes? Establecimientos con ocupacion de la vía publica, que sus propietarios se permiten ocupar sin el preceptivo permiso municipal, turístico, gubernamental, etc…, Además en calles estrechas de 4 metros aproximadamente... que si abres la ventana se te pueden confundir y venir desde alguna mesa a pedirte el botellín. ¡Bonito ejemplo les estamos dando a los niños! No quiero dejar pasar la oportunidad para insistir en la necesidad de que se intensifique la vigilancia policial en la zona para que al menos la gente tome conciencia de lo que representa circular por una calle peatonal.

Y ya por último, concluyo recordando al Ayuntamiento de La Oliva de la necesidad de que exista un horario de carga y descarga para los camiones que necesariamente tienen que atender las demandas de comercios y locales de la zona. "Pero fuera de este horario, la calle debe respetarse como peatonal y el ayuntamiento debería ayudarnos a conseguir este objetivo".

2 comentarios ¡Publica el tuyo! : for «Mi calle es todo menos peatonal».

  1. Consecuencia del desarrollo voraz y sin planificacion al que esta siendo sometida Fuerteventura

    ResponderEliminar
  2. Coincido con el comentario anterior. Sobre todo en lo de la falta de planificación. Es un desastre comparada sin ir más lejos con nuestra vecina Lanzarote

    ResponderEliminar

Contradicción Canaria

Cuando CC acusaba al Marqués de ser «el último dictador de Europa».

Javier Fernández Quesada

Javier Fernández Quesada. Asesinado por la Guardia Civil española en La Laguna (1977).