
Las dificultades que entraña un posible acuerdo de PSC-PSOE y PP en el Cabildo son visibles. Sobre todo por el acta de consejera obtenida por Águeda Montelongo, la cual frenará las ganas de algunos de una moción de censura a Mario Cabrera por parte de Domingo González, el presidente insular del PP,
para darle la presidencia a Blas Acosta y que el PSC-PSOE le corresponda en La Oliva al PP entregándole la alcaldía al "marqués".
El empate de Claudina Morales (CC) y Domingo González (PP) en el Ayuntamiento de La Oliva con 7 concejales cada uno, lo tienen que deshacer los dos ediles del PSC-PSOE, Rosa Fernández y Maximino Méndez, ya que José Luis López solo, no puede hacer nada. Es un asunto, el del pacto para el Cabildo, que dará bastante que hablar en los próximos días.
Está claro que el candidato socialista en Fuerteventura, Blas Acosta, naturalmente con la autorización de Domingo Fuentes, no iba a dejar las cosas así, tras no alcanzar los resultados esperados el día 27. Para eso es el que paga la campaña y la TELEBLAS. La necesidad de justificar la confianza depositada en él le está llevando a seducir un poco para que, al menos, no le hagan perder lo que ya tenía el PSOE, la alcaldía de Pájara. Así, Acosta se ha acercado estos días al número dos del PP “promarqués” en el municipio sureño, su pariente Aniceto Rodríguez, y a los ex de CC ahora en CCN-IF con Ramón Carmelo al frente. A cambio de ese voto, Acosta ha ofrecido los dos concejales socialistas en La Oliva, que de aceptar, harían alcalde de esa localidad a Domingo González Arroyo, conocido corrupto prepotente, marqués natural de las dunas de Corralejo.
Un movimiento importante el de Blas, del que en estos momentos dispone de total autonomía dentro de la organización socialista majorera, a pesar de los más recientes acontecimientos judiciales y electorales. Mucho tendrá que conducir con su BMX X5, o en su avioneta, de aquí para allá para conseguir lo dicho. A decir verdad, una maniobra miserable, digna del mercadeo persa y la más rancia prostitución política, y por supuesto, contraria a la estrategia autonómica de Juan Fernando “ordena y mando” López Aguilar. ¿Para qué han votado los ciudadanos? ¿Para que se haga mercadeo barato con sus votos? De esa forma continuará aumentando la abstención y el voto en blanco, aunténticos ganadores de las elecciones.
El indiscutible triunfo de Mario Cabrera se sustenta sobre todo en el municipio de Puerto del Rosario, donde los 5.544 votos de CC superan en 3.310 los 2.234 de Blas Acosta (PSC-PSOE) y en 2.843 los 2.701 cosechados por Ana Padilla (PP). Emulando a Marcial Morales, el ex-“alcalde de rebote”, elegido con mayoría absoluta, Mario Cabrera ganó en las 37 mesas del término de Puerto del Rosario, y lo mismo ocurrió en las 13 de Tuineje y en las 9 de Antigua, así como en la unitaria de Betancuria.
- Tuineje le dió a Mario Cabrera 2.530 votos, que suman 1.238 por arriba de los 1.292 de Blas Acosta y 1.408 más que los 2.122 de Ana Padilla.
- En Antigua fueron 1.238 votos para Mario Cabrera, 680 para Blas Acosta y 524 para Ana Padilla.
- En Betancuria también ganó el candidato de CC con 274 votos, seguido de los 204 del PP y los 79 del PSC-PSOE. Blas Acosta se impuso únicamente en su municipio, Pájara. Aquí el candidato socialista, con 2.631 votos, superó en 1.034 los 1.597 de Mario Cabrera y en 1.941 los 690 de Ana Padilla. La candidata del PP sólo pudo mantener el tipo en el municipio de La Oliva, donde sus 2.492 votos superaron en apenas 316 los 2.177 de Mario Cabrera y en 1.457 los 1.036 de Blas Acosta. [Estadísticas - Canarias7]
Pero, si observamos detenidamente los resultados al Parlamento en el municipio de La Oliva, podemos observar como Domingo Fuentes obtiene el doble de votos al Parlamento de Canarias que Rosa Fernandez al Ayuntamiento de La Oliva, siendo ambos del PSOE. Una vez más, el marqués le regala votos a Domingo Fuentes, como ya ocurriera en las pasadas elecciones cuando encabezó la lista al Cabildo Insular. Lo mismo sucede en otros municipios, es decir, el marqués le regala al PSOE el diputado que pierde el P.P. ¿A cambio de qué?.
En fín, algunos políticos, cuando permanecen en la poltrona un prolongado tiempo, se sienten inmortales e intocables. ¡Ay Blas y Domingo que nos van a traer al Marqués!, aunque para el caso cometen las mismas fechorías. Para gustos, los partidos...