Rodrigo Soriano Barroeta-Aldamar

Fuerteventura Limpia : lunes, 19 de marzo de 2012 10 opiniones
Rodrigo Soriano Barroeta-Aldamar: Abogado, publicista, periodista, editor de prensa, político, Diputado, diplomático, Embajador en Chile (1933-1939).

Elías Rodríguez Rodríguez

Elías Rodríguez
Nació en la residencia familiar “Villa-Aldamar” en 1968 (San Sebastián- Guipúzcoa) y murió en 1944 (Santiago de Chile-Chile). La casa donde nació estaba situada en la zona residencial de (Miramar), frente a la playa de la Concha. Limitaba físicamente con el Palacio de Miramar, donde iba a veranear, la reina María Cristina de Habsburgo y Lorena y su hijo Alfonso XIII, mujer de Alfonso XII. Más tarde, también lo harían Alfonso XIII y familia. Esta iniciativa de veranear la Casa Real en San Sebastián había arrancado desde la época de Isabel II.

Rodrigo Soriano fue el tercero de los cinco hijos del matrimonio formado por Benito Soriano Murillo y Alsina y Manuela Barroeta-Aldamar González de Echávarri Hurtado de Mendoza. Era por parte paterna hijo de un reconocido pintor que además dedicarse a dicho arte fue director del Museo del Prado y Director General de Bellas Artes en tiempos de Isabel II y de la regencia de María Cristina. Su madre era de la rancia aristocracia vasca, habiendo sido dama de compañía de Isabel II y de de la reina María Cristina. Rodrigo Soriano pronto renunció a todos los títulos y privilegios aristocráticos y, a raíz de los desastres del 98, con la pérdida de las colonias, cambia su actividad de cronista de arte y de liberal moderado por periodista político y por abrazar ideas republicanas federalistas, llegando a ser parlamentario ininterrumpidamente desde 1903 a 1923 y de 1931 a 1933, dentro de la tendencia federalista más extrema.

Su postura política, al igual que toda la izquierda republicana, tenía como base la lucha permanente frente a la “casta” militar, la “casta” eclesiástica y la dinastía monárquica. Su acción de combate y ataque en el parlamento, prensa (creó cuatro periódicos) y discursos a los diferentes gobiernos de la monarquía, al rey y a la Dictadura de Primo de Rivera le trajo gravísimos problemas. Teniéndose que batir en duelo en más de 17 desafíos. Unos a pistola y otros a espada, con peligro de perder su vida. Son de destacar, entre otros, los sostenidos con Blasco Ibáñez, General Linares, Sánchez Guerra (que le costó a éste dimitir como Presidente del Gobierno), y sobre todo, el que sostuvo a espada francesa con Primo de Rivera, quién luego en 1924 lo desterró a Fuerteventura conjuntamente con Unamuno. El discurso que el 20 de febrero de 1924 lanzó Soriano en el Ateneo de Madrid en el que acusaba al rey Alfonso XIII de ser cómplice del “Desastre de Annual” en Marruecos, que costó la vida a 12 militares (entre soldados y cuadros de mando), tratándolo de “desventurado idiota coronado, pérfido y traidor”, las acusaciones con que trató a Primero de Rivera por haber impuesto la Dictadura y cargarse la constitución, el asunto de la “Caoba” (prostituta amiga de Primo de Rivera), que lo trajo también a colación ese día en el discurso, así como el desafío que de nuevo le planteó a Primo de Rivera para cuando dejara de gobernar. Anunciándole que esta vez no le perdonaría la vida. Todo ello, trajo, que en menos de 24 horas decretasen su destierro a Fuerteventura junto con Unamuno.

Soriano describía a Fuerteventura como una “isla negruzca, fatídica…”. A su capital, Puerto de Cabras, como un “pueblucho moruno, desvencijado y sucio pueblo marroquí, de humildes y sórdidos casuchos que habitan 500 vecinos, en su mayoría militares”. Donde existían duras condiciones de habitabilidad “cada diez días llegaba un vapor de Las Palmas que trae ¡agua!. El agua bendita que se disputa como el champaña y se recoge en latas, cacharros, botijos, con ansias de sediento en el desierto” y en donde “la vida era difícil, la carne mala y de conserva…”. Por otra parte Soriano afirmaba que había recibido “atenciones mil de aquella buena gente “majorera”, la más cordial, educada y respetuosa que conocí en mi vida”. En la descripción que hace de su salida de la Isla por el Castillo, repetidas veces la trata de fuerteventurada isla.

Rodrigo Soriano se distraía en Fuerteventura, leyendo, comentando prensa en la tertulia de Castañeyra, jugando al dominó y poniéndole telegramas a Primero de Rivera diciéndole “el lugar de la isla donde pensaba enviarle cuando llegara la República, aún cuando fuera su mejor castigo encerrarlo en una biblioteca”.

Con relación a Unamuno nos dice lo siguiente: “Otras veces distraíame un apergaminado e insoportable sabio…insufrible hombre que se creía eje del mundo y a quien Dios todas las mañanas debía pedir permiso para sus diarios quehaceres…variable en sus opiniones…o era anárquico, o era frailuno, demagogo o burgués…”

Soriano una vez salió de Fuerteventura viaja por toda Europa, Rusia y Suramérica. Cuando regresa a España en 1931 sale diputado por Málaga, y envía un telegrama a Diario Las Palmas en el que dice: “…Canarias tiene en mí un diputado; vuestros problemas los hago míos y los defenderé sin esperar otra recompensa que la reservada a los defensores libres de las buenas causas. Por Canarias llegaré hasta el sacrificio, rogándole lo haga público para conocimiento de todos los canarios sin distinción de matices. Salúdale. Rodrigo Soriano”. Es francamente halagador el sincero y desinteresado ofrecimiento que persona de los valimientos de Soriano hace a Canarias.

Soriano escribió más de veinte libros, del “Darío de Regoyos”, Unamuno escribe un extenso artículo en el “Liberal” de Madrid en el que dice que es un libro al que hay que releer, volver a él. Azorín escribe que Soriano desde su primer libro entra ya de lleno en el mundo literario como figura a tener en cuenta. Fue amigo de Emilio Zola, Daudet, Goncuort, Galdós, Blasco Ibáñez, Bazán, etc. y de pintores como Renoir, Manet, Pisarro, Regoyo, Sorolla. etc., pues él era también excelente artista, conocía la técnica del dibujo y la pintura. Su vida diplomática la realizó en Chile como embajador durante la Segunda República, donde entabló una gran amistad con Pablo Neruda, juntos realizaron la gran proeza del Winnipeg, barco que transportó 2.500 refugiados españoles de Francia a Chile en 1939.

Rodrigo Soriano ha sido otro de los olvidados por la historiografía canaria. Hombre que luchó como nadie fuera y dentro del Parlamento contra la corrupción, las “castas”, los privilegios, y a favor y junto a los más débiles, abogando por la libertad, la justicia social y la descentralización. Quería una España nueva, renovada. Dotado de grandes dotes de orador e ingenio sus palabras eran puñales e ironías que producían desconcierto en el enemigo político. Era la “bestia negra” de Maura y La Cierva.

Siento no disponer de más espacio para poder relatarles otras actuaciones de Soriano que dan materia para un gran volumen. Volumen que sería mucho más interesante que la mejor de las novelas de aventuras, en las que la audacia, la hombría, la inteligencia, y ¿Por qué decirlo? el amor, han caminado abrazados fuertemente en un solo impulso de justicia e igualdad social..

Rodrigo Soriano en fotos:


Esta foto aparece en el libro de Soriano “Por esos mundos”. Publicado en Barclona en 1900.
Soriano, tendría 32 años.

Esta foto aparece en la publicación del libro de Soriano “El Triunfo de Don Carlos (1910)”.
Soriano, podría tener 52 años apróximadamente.

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10 comentarios ¡Publica el tuyo! : for Rodrigo Soriano Barroeta-Aldamar

  1. Hola. Soy estudiante de Historia en la ULPGC felicito al autor por este aporte. Para los apasionados de la historia y más aún de la historia de nuestra comunidad canaria, a veces tan olvidada sobretodo por políticos y también por historiadores es reconfortante ver que hay mucho por descubrir e investigar. Gracias de corazón

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  2. Muy oportuno. En un día como hoy, en el que se celebra la Constitución colonialista y monárquica de 1812, debo decir viva la República!!!

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  3. Como siempre muy oportuno el artículo y muy documentado.Seguro que mas de uno se estará preguntando quién era ese personaje. Afortunadamente en Fuerteventura existen mas mentes lúcidas que ponen en evidencia la capacidad de nuestros gobernantes.

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  4. Más que francamente halagador yo lo veo profundamente falso, y desde luego de sincero y desinteresado nada, era una declaración de intenciones electoralista con vistas a sacar de esta isla lo que todo político ha querido siempre sacar de los ciudadanos: votos. su opinión real sobre Fuerteventura la podemos ver línes más atrás: "negruzca, moruna," incluso amenaza a Primo de Rivera con exiliarlo allí, o sea que quería Fuerteventura para lo mismo que la han querido todos los políticos españoles (e incluyo aquí a varios políticos canarios): comolugar de destierro. Don Elías aflora en usted el viejo complejo de inferioridad majorero: un cacique (de izquierdas, sí, pero un cacique solo hay que ver las amistades que hizo y a las puertas que tocó una vez llegó a la isla: los sempiternos Castañeyras)es exiliado y obligado a pasar contra su voluntad un pequeñísimo periodo de su vida en esta isla a la que no deja de insultar y despreciar durante toda su estancia en la misma, y como, cuando por fin logra irse de aquí como alma que lleva el diablo

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  5. y, una vez a cientos de kilómetrosde aquí escribe un par de lineas elogiosas hacialas islas y sus habitantes, de compromiso y con objetivos claramente electoralistas, resulta que ahora los majoreros debemos estarle eternamente agradacidos, y la comunidad historiográfica canaria profundamente avergonzada por no haberlo biografiado. Desde luego,por su trayectoria política Soriano es un personaje, a pesar de sus defectos, interesante y que merece una buena biografía histórica, pero...1. No creo que la historiografía canaria tenga una especie de "obligación moral" hacia él porque pasó.. ¿cuanto? dos meses de su vida aquí? y 2. Espero que si usted aborda dicha biografía lo haga de una forma más crítica que en este artículo, pues si bien es encomiable parte de la labor política de el susodicho, también hay que admitir que en sus formas y métodos no deja de ser un viejo aristòcrata, como en esos ridículos duelos con Primo de Rivera, que, nolo olvidemos, al menos en principio, fue apoyado por una parte de la intelectualidad española que veía en él al "Cirujano de Hierro" que el Movimiento Regeneracionista venía reclamando desde décadas atrás.

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  6. Al anterior anónimo. Parece que pones el acento en lo negativo del personaje y obvias lo trascendental de Rodrigo Soriano ha sido otro de los olvidados por la historiografía canaria. Hombre que luchó como nadie fuera y dentro del Parlamento contra la corrupción, las “castas”, los privilegios, y a favor y junto a los más débiles, abogando por la libertad, la justicia social y la descentralización. Está claro quién era y su descendencia que no iba a olvidar una vez llegado desterrado a la isla. De verdad crees que en esa época existían mas personas al margen de las mencionadas con las que se podía hablar de temas trascendentales.
    Muy bien por el artículo y mucho mejor que un señor dedique su tiempo libre a investigar sin tener que recurrir a la subvención...

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  7. Soy el anónimo 4 y5 y esta es mi respuesta al anónimo 6
    1º. Incido en lo negativo del personaje de Soriano, sí, pero porque me parece que el artículo solo habla de lo positivo del mismo y, como explico en otra parte de mi anterior comentario, creo que una buena biografía histórica tiene que ser ecuánime e incidir en ambas facetas del biografiado
    2º Sobre el tema de "olvidado por la historiografía canaria" vuelvo a lo mismo, ¿porque la historiografía canaria tendría que recordarlo especialmente si su estancia en las islas fue tan breve?, en todo caso´, siendo una persona tan importante (dicho sea sin ironía alguna), sería un olvidado por los historiadores en general, o por la historiografía vasca (su tierra natal), o por la historiografía sobre la Dictadura de Primo de Rivera (Régimen que lo exilió), o por la historiografía sobre la 2º República (en la que ocupó su cargo de embajador),etc... Hoy mismo he consultado varios libros sobre la 2ºRepública de historiadores tan importantes como Casanova, Espinoza Maestre o Enrique Moradiellos, y en ninguno de ellos se menciona, ni de pasada, a Soriano. ¿Por que habría de ser la amnesia de estos historiadores menos grave que la de los canrios? ¿acaso hay algún tipo de resentimiento hacia estos últimos?

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  8. 3º Por último, el comentario de "realmente crees que en esa época existían más personas al margen de las mencionadas con las que se podía hablar de temas trascendentales", me parece de lo más elitista y no puedo sino estar en desacuerdo contigo. Todo depende del sentido que demos a lo "trascendental" pero creo que una persona que se dedica a la política, se considera de izquierda, y tiene vocación de servicio al pueblo debe acercarse a este, y conocer sus cuitas penurias,etc... vamos, lo que para estos era trascendental que seguramente era muy distinto a lo que era trascendental para los Castañeyras (sus negocios), que son a los que decidió arrimarse Soriano durante su etancia en nuestra isla con lo cual, poco pudo saber de las necesidades reales del pueblo majorero de entonces. Por último te diré, que aunque me considero una persona con un nivel cultural alto, y bastante informado sobre política internacional, economía, etc.... alguna de las conversaciones más interesantes y trascendentales que he tenido en esta isla han sido con ganaderos, peones de la construcción, o incluso con los tipicos borrachillos de pueblo a los que todo el mundo desprecia, en cambio cuando uno conversa con "los grandes apellidos" de la política y los negocios majoreros, no encuentra sino vacuidad, repeticiones manidas y pedantes de lo que han leido esa misma mañana en el periódico de turno (que siempre es, claro, el de la opción política que ellos comparten) que se pretenden como opiniones propias. Te recomiendo que un dia entres en un bar de pueblo, o pares junto a una gavia o un corral en el que haya algún labrador o ganadero trabajando, y converses un rato con ellos, igual encuentras alguién más trascendental de lo que piensas, a mí me ha sucedido

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    1. Te felicito por el debate, pero me pregunto donde ibas a poder discutir sobre la figura de Soriano en Fuerteventura a parte de en esta página. ¿Quizás es una forma de elitismo? En cualquier caso, como historiador hay que tener en cuenta el contexto. Este debate ya lo reflejó muy bien la 'Escuela de Cambridge' y su método histórico: el contextualismo (el estudio de "los textos en su contexto" -texts in context). Por otra parte, no veo que se despreciara a nadie cuando decía que había recibido "atenciones mil de aquella buena gente “majorera”, la más cordial, educada y respetuosa que conocí en mi vida". Quizás su estancia no fue importante, quizás la del anarquista Buenaventura Durruti fue más importante. Pero de nada de ello se hablaría sin publicaciones como esta.
      Saludos

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  9. ´Sí hay algo de lo que Rodrigo Soriano no podría ser acusado, salvo que la crítica se guíe por la parcialidad, desconocimiento, o animadversión, es de haber sido un personaje centrado en sus intereses particulares, entendiendo como tales los más comunes: su vida dio buena e incontestable prueba de ello.

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